Huelva, 26 sep (EFE).- La Policía Nacional ha puesto esta mañana a disposición judicial a A.R.G, de 33 años y vecino de Huelva, con siete detenciones anteriores, acusado de agredir gravemente a un ciudadano senegalés de 29 años la madrugada de ayer en la Plaza de la Merced de la capital onubense.
Según los nuevos datos aportados por la Policía Nacional en un comunicado, al detenido se le imputa un delito de lesiones graves contra el inmigrante, que se encuentra en estado grave en la UCI del Hospital Juan Ramón Jimenez.
El presunto agresor fue detenido por la Policía Local y conducido a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, que se hizo cargo de las investigaciones.
Los hechos sucedieron sobre la 1:50 horas de ayer, cuando el ahora detenido se encontraba con un amigo en la Plaza de la Merced cuando se acercó a ellos el inmigrante y se inició una discusión entre ambos que fue subiendo de tono.
En un momento determinado, el agresor golpeó al subsahariano y le dio varios cabezazos contra el suelo, además de propinarle patadas, agresiones que le provocaron fractura abierta de cráneo y varias lesiones más.
viernes, 30 de septiembre de 2011
sábado, 24 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
El consistorio Lepero, que no ha sido capaz de terrminar las obras del albergue municipal, ahora pretende cederlo al CD San Roque SAD
La cantera del San Roque puede tener próximamente una residencia de futbolistas. Sin embargo, será a costa del futuro albergue de transeúntes e inmigrantes que se lleva construyendo desde hace varios años, con lo que los numerosos asentamientos que se reparten por la localidad seguirán ‘cobijando’ a más de medio millar de personas.
Es la dura realidad que se vive en Lepe desde hace años y que se pasa por alto continuamente. Cuando parecía que la solución podía estar cerca, el consistorio lepero achaca a la crisis la imposibilidad de finalizar el albergue de inmigrantes y transeúntes que estaba construyendo y que ha abandonado definitivamente.
El teniente de alcalde Juan Manuel González confirmó que el proyecto se ha presentado a los dueños ingleses del San Roque, y que estos se han interesado por gestionar el edificio, de forma que se desecharía completamente la idea de que acoja al medio millar de inmigrantes que viven diseminados en los campos que rodean al municipio. Se trata de una idea que está “en su última fase”, ha reconocido González en conferencia de prensa.
La obra de construcción del albergue se encuentra inacabada tras la renuncia del Ayuntamiento a seguir con la misma, y fue entregada a la Junta de Andalucía para que la terminase, sin llegar a un acuerdo las dos partes. El Ayuntamiento de Lepe solicitó al Gobierno andaluz una subvención al no poder hacer frente a la construcción de edificio. Por este motivo, desde la delegación para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía en Huelva, se destinó una subvención de 305.000 euros, con el fin de obra y con la única condición de que el edificio se destinara a acoger a este populoso grupo de personas. Al no poder hacer frente a la construcción de este edificio, el consistorio dejará de recibir este dinero pero, sobre todo, los inmigrantes tendrán que continuar en los numerosos asentamientos que se encuentran malviviendo.
Para que esas personas puedan vivir de forma digna pedimos vuestro apoyo y ayuda para que este desproposito no se lleve a cabo.
AL FIRMAR LA PETICIÓN ESTARÁS ENVIANDO ESTA CARTA
DESTINATARIO: MANUEL ANDRES GONZALEZ
Señor alcalde, desde esta plataforma le insto a que de marcha atras, en la cesion del albergue al CD San Roque de Lepe SAD.
Reconsidere su postura, e intente buscar una solucion satisfactoria, para que estas personas dejen de vivir en condiciones infrahumanas, dentro de nuestro municipio.
Reconsidere su postura, e intente buscar una solucion satisfactoria, para que estas personas dejen de vivir en condiciones infrahumanas, dentro de nuestro municipio.
Atentamente;
pincha aqui para firmar:
sábado, 17 de septiembre de 2011
viernes, 16 de septiembre de 2011
FUNDACION KANOUTE
Ciudad de los Niños de Mali
Kanouté Pone en Marcha la Iniciativa Ciudad de los Niños de Mali
Frédéric Kanouté, el jugador de fútbol del Sevilla y de Mali, ha puesto en marcha una iniciativa para establecer una particular “Ciudad de los Niños” en Mali.
La Ciudad de los Niños de Mali reunirá varios servicios e instalaciones destinados a las necesidades de los niños huérfanos o desvalidos. El proyecto consistirá en un orfanato, una ciudad de los niños y un centro de educación y formación.
Mali, la tierra de la legendaria Tombuctú, también es el tercer país más pobre del mundo.
Datos de Mali
• 1 de cada 9 niños muere antes de los cinco años
• El 64% de la población vive bajo el umbral de la pobreza
• Renta media per capita de 360 $
• Esperanza de vida: 48 años
Ciudad de los Niños
Todo niño tiene derecho a vivir como parte de una familia. En la ciudad de los niños, los niños se alojarán en instalaciones de tipo familiar, con padres adoptivos que serán sus principales cuidadores. La ciudad de los niños se ocupará de cubrir todas las necesidades de los niños, incluyendo instalaciones deportivas y recreativas.
Centro de Educación y Formación
La escuela proporcionará a los niños la educación primaria y secundaria básicas. También estará abierta a los niños de zonas vecinas para contribuir a integrarlos en la sociedad en que viven. El centro de formación proporcionará habilidades vocacionales que preparen a los niños para la vida tras abandonar la ciudad de los niños.
Con su ayuda, esto puede cambiar. Con una donación de 10€ al mes o cualquier otra cantidad, contribuirá a hacer realidad este refugio para los niños de Mali.
Afrontamos la pobreza con empleo y oportunidades - No con limosnas
El ciclo interminable de la malnutrición y la enfermedad puede ser el resultado de la pobreza, pero la causa última de la pobreza en las zonas rurales de África y Asia está en la falta de empleo y oportunidades.
La Fundación Kanuoté tiene como objetivo aliviar la pobreza mediante proyectos que generen empleo y oportunidades, devolviendo a las cabezas de familia la dignidad de ganarse el sustento sin depender de las ayudas.
Aunque esta fundación con base en el Reino Unido se centra principalmente en proyectos para África y Asia, también ofrece su apoyo en casos de emergencia o desastre a través de organizaciones locales asociadas.
Done un pollo, un pato o incluso una cabra a una familia en las zonas rurales de Asia y África: les hará el precioso regalo de unos ingresos regulares.
Las gallinas y patas darán huevos, pollitos y patitos que las familias podrán vender para ganar un dinero vital para su alimentación.
Una cabra dará leche a las familias, que tendrán así una fuente nutritiva de gran valor, sobre todo para los niños. La cabra también tendrá crías que las familias podrán vender para generar ingresos.
Puede hacer también una donación general al Fondo de Desarrollo. El Fondo instalará granjas y otros proyectos similares para apoyar a las familias y comunidades rurales de África y Asia.
Creando empleo, podrá ayudar a las familias a ser autosuficientes y no depender de las ayudas.
Datos de Contacto
Correo
Fundación Kanouté
Avda. Eduardo Dato nº 23
Portal 7, 2º D
41018 - Sevilla (Spain)
Correo Electrónico:
info@fundacionkanoute.com
Somalilandia : la excepcion del cuerno de africa
El 18 de mayo de 1991 Somalilandia declaró su independencia, hace ahora algo más de veinte años. Desde entonces su lucha por encauzar un proyecto soberano y lograr el reconocimiento internacional ha tenido su cara y su cruz. Y a pesar de que algunos la califican como el oasis del Cuerno de África, la mal llamada comunidad internacional no ha reconocido su situación.
Aquella declaración de independencia ha permitido que el pueblo de este país pusiera en marcha un proyecto que ha traído consigo la formación de gobiernos estables en una región asolada por la inestabilidad y un sistema de legitimidad muy importante, en claro contraste sobre todo con la situación que se vive en la vecina Somalia. Muchos analistas han señalado que la realidad de Somalilandia, con sus defectos y aciertos, puede convertirse en un ejemplo de cara a los colapsos estatales o los llamados estados-fallidos en otros lugares del mundo, y a día de hoy es una realidad soberana, a pesar de su no reconocimiento internacional.
Esta realidad conoce diferentes términos: ?cuasi estados no reconocidos?, ?estado dentro de estados?, ?estados de facto??y la mayoría de los casos comparte algunos elementos básicos. Una dirección política con apoyo popular; una capacidad de gobernar a una población determinada; controlar el territorio; tener la capacidad de entablar relaciones con otros estados; lograra un amplio reconocimiento internacional de su soberanía?
Transnistria, Osetia del Sur, Abjasia, Nagorno-Karabaj o Somalilandia entre otros cumple todas las condiciones excepto la última. La comunidad internacional en su mayor parte rechazan el reconocimiento de esas realidades soberanas. La hipocresía o doble rasero se pone además de manifiesto cuando sí son reconocidos estados que no controlan su territorio, que no logran dotar de los servicios básicos a su población ni de mantener una gobernabilidad estable.
Los argumentos que defienden los detractores del reconocimiento de Somalilandia se vuelven contra ellos cuando se les recuerda los casos de Eritrea (alteración de fronteras en el continente africano) o de Eslovenia y Croacia (en Europa) por poner algún ejemplo. Algunos estados se aferran además al debate en torno al sujeto de decisión, y pretenden que en el caso de Somalilandia la población de Somalia también participe en la decisión final. Algo que no tuvieron en cuenta cuando se desmembró la antiguo Yugoslavia.
Somalilandia lleva tiempo desarrollando las llamadas ?cuatro R?. Por un lado la reconciliación, donde ha venido jugando un papel clave el sistema de los consejos de ancianos (Guurti), que ha sabido compaginar una especie de alianza entre ?tradición y modernidad?. Por otro lado está la reconstrucción, donde una conjugación de seguridad, descentralización, aportaciones económicas de la diáspora han permitido un cambio sustancial en estos veinte años. También es clave la religión, en un país mayoritariamente musulmán, y donde las cofradías sufíes han desempeñado un papel muy importante, y que ha impedido que se desarrollen al mismo tiempo tendencias jihadistas o de un islamismo más radical, y donde se mira también con atención al modelo turco. Y finalmente el reconocimiento internacional, la gran cruz que persigue al país, y que a pesar de contra con las simpatías de algunos estados africanos (Sudáfrica, Ruanda o Kenia), son más los que se oponen (Egipto, Sudán, Arabia Saudita?).
Somalilandia reúne los criterios objetivos para ser reconocido como un estado soberano: tiene una población permanente (asentada además con la vuelta de desplazados y refugiados; un territorio definido (con clara referencia a l protectorado británico de Somalilandia); un gobierno con una autoridad política organizada y que es capaz de dotar de seguridad al país y hacer frente a los problemas de la piratería o del jihadismo transnacional; capacidad de entablar relaciones con otros estados, y a pesar de los obstáculos que debe superar, el país mantiene misiones diplomáticas ene diferentes puntos del mundo.
Todo un abanico de excusas se expone para frenar el reconocimiento internacional. Desde los que ?prefieren una Somalia unida, hasta los que condicionan cualquier acuerdo ?al proceso de paz somalí?, pasando por aquellos que sostiene que ?debe ser la Unión Africana la que determine si es o no un estado independiente?. Como se puede observar todas ellas son razones políticas y no basadas en cuestiones de legalidad. El temor de muchos estados a que se abra una especia de caja de Pandora que redefina y articule una realidad internacional más acorde con las voluntades de los pueblos y naciones del mundo sirve de freno para el reconocimiento de nuevos estados.
Somalilandia, en un ejercicio democrático ha aprobado en dos ocasiones su independencia de manera formal. Tras la declaración de 1991, en 1993 el sistema tradicional basado en la estructura de clanes aprobó la independencia, y posteriormente en 2001 el 97% de la población hizo lo propio en un referéndum. En la última década ha elaborado además una constitución, ha celebrado elecciones parlamentarias, municipales y presidenciales.
Los cambios sustanciales también se han sucedido en este país y han abarcado diferentes sectores: la actividad comercial, la restauración de las infraestructuras, sistemas de telecomunicaciones, el sector servicios o el de las transacciones financieras han dotado a la nueva realidad un empuje desconocido en la región.
El resurgir económico no ha sido sencillo, pero el país sigue basando buen aparte d el mismo en la importancia que ha tenido el pastoreo y el comercio de ganado, a pesar de las trabas y boicots de Arabia Saudita en ocasiones, o de la ausencia de inversiones directas extranjeras. Sin duda las importantes remesas económicas enviadas por la diáspora también han contribuido a esos cambios, como lo ha hecho el comercio de sus puertos y el desarrollo incipiente del sector servicios y de la manufactura.
Paralelamente, esa estabilidad y auge económico han propiciado un desarrollo social desconocido en la zona. La vuelta de desplazados y refugiados, el auge de las ciudades y del sedentarismo, una red de servicios sociales (educación y salud) que todavía tiene mucho por desarrollar y obstáculos que superar (peso del sector privado en materia sanitaria y, costes, menor presencia de mujeres o desequilibrio campo-ciudad en el educativo).
Entre los obstáculos que afronta además está el del consumo del qaad (también conocido como khat, qaat o chat) y que condiciona la economía de muchas familias y en cierta medida dificulta el desarrollo social. Pero sin duda uno de lo mayores problemas reside en el no reconocimiento internacional (que tiene consecuencias negativas de calado, pues frena el desarrollo de importantes sectores, como el petuelo o gas, así como el acceso a fondos financieros internacionales).
Somalilandia ha mostrado al mundo que su modelo es la antítesis del colapso de Somalia, que rechaza por diferentes razones una fórmula unitaria con el país vecino y a pesar de todo la mal llamad comunidad internacional sigue negando su reconocimiento (algo en lo que coinciden con los islamistas somalíes de Al-Shabaad). Este país a pesar de todo, sigue representando un modelo atípico en el Cuerno de África, y con su proceso de democratización, desarrollo económico y estabilidad podría ser un modelo a seguir en esa compleja región.
Como dice un prestigioso analista local, ?en los últimos años hemos logrado llevar adelante un proceso de reconciliación, desmovilización y restauración de la ley y el orden. Nuestra capital es un centro comercial de carácter internacional y hemos sabido frenar amenazas latentes como la piratería y el jihadismo transnacional?. Y a pesar de todo la comunidad internacional prefiere mirar para otro lado.
Autor:Txente Rekondo Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)
Aquella declaración de independencia ha permitido que el pueblo de este país pusiera en marcha un proyecto que ha traído consigo la formación de gobiernos estables en una región asolada por la inestabilidad y un sistema de legitimidad muy importante, en claro contraste sobre todo con la situación que se vive en la vecina Somalia. Muchos analistas han señalado que la realidad de Somalilandia, con sus defectos y aciertos, puede convertirse en un ejemplo de cara a los colapsos estatales o los llamados estados-fallidos en otros lugares del mundo, y a día de hoy es una realidad soberana, a pesar de su no reconocimiento internacional.
Esta realidad conoce diferentes términos: ?cuasi estados no reconocidos?, ?estado dentro de estados?, ?estados de facto??y la mayoría de los casos comparte algunos elementos básicos. Una dirección política con apoyo popular; una capacidad de gobernar a una población determinada; controlar el territorio; tener la capacidad de entablar relaciones con otros estados; lograra un amplio reconocimiento internacional de su soberanía?
Transnistria, Osetia del Sur, Abjasia, Nagorno-Karabaj o Somalilandia entre otros cumple todas las condiciones excepto la última. La comunidad internacional en su mayor parte rechazan el reconocimiento de esas realidades soberanas. La hipocresía o doble rasero se pone además de manifiesto cuando sí son reconocidos estados que no controlan su territorio, que no logran dotar de los servicios básicos a su población ni de mantener una gobernabilidad estable.
Los argumentos que defienden los detractores del reconocimiento de Somalilandia se vuelven contra ellos cuando se les recuerda los casos de Eritrea (alteración de fronteras en el continente africano) o de Eslovenia y Croacia (en Europa) por poner algún ejemplo. Algunos estados se aferran además al debate en torno al sujeto de decisión, y pretenden que en el caso de Somalilandia la población de Somalia también participe en la decisión final. Algo que no tuvieron en cuenta cuando se desmembró la antiguo Yugoslavia.
Somalilandia lleva tiempo desarrollando las llamadas ?cuatro R?. Por un lado la reconciliación, donde ha venido jugando un papel clave el sistema de los consejos de ancianos (Guurti), que ha sabido compaginar una especie de alianza entre ?tradición y modernidad?. Por otro lado está la reconstrucción, donde una conjugación de seguridad, descentralización, aportaciones económicas de la diáspora han permitido un cambio sustancial en estos veinte años. También es clave la religión, en un país mayoritariamente musulmán, y donde las cofradías sufíes han desempeñado un papel muy importante, y que ha impedido que se desarrollen al mismo tiempo tendencias jihadistas o de un islamismo más radical, y donde se mira también con atención al modelo turco. Y finalmente el reconocimiento internacional, la gran cruz que persigue al país, y que a pesar de contra con las simpatías de algunos estados africanos (Sudáfrica, Ruanda o Kenia), son más los que se oponen (Egipto, Sudán, Arabia Saudita?).
Somalilandia reúne los criterios objetivos para ser reconocido como un estado soberano: tiene una población permanente (asentada además con la vuelta de desplazados y refugiados; un territorio definido (con clara referencia a l protectorado británico de Somalilandia); un gobierno con una autoridad política organizada y que es capaz de dotar de seguridad al país y hacer frente a los problemas de la piratería o del jihadismo transnacional; capacidad de entablar relaciones con otros estados, y a pesar de los obstáculos que debe superar, el país mantiene misiones diplomáticas ene diferentes puntos del mundo.
Todo un abanico de excusas se expone para frenar el reconocimiento internacional. Desde los que ?prefieren una Somalia unida, hasta los que condicionan cualquier acuerdo ?al proceso de paz somalí?, pasando por aquellos que sostiene que ?debe ser la Unión Africana la que determine si es o no un estado independiente?. Como se puede observar todas ellas son razones políticas y no basadas en cuestiones de legalidad. El temor de muchos estados a que se abra una especia de caja de Pandora que redefina y articule una realidad internacional más acorde con las voluntades de los pueblos y naciones del mundo sirve de freno para el reconocimiento de nuevos estados.
Somalilandia, en un ejercicio democrático ha aprobado en dos ocasiones su independencia de manera formal. Tras la declaración de 1991, en 1993 el sistema tradicional basado en la estructura de clanes aprobó la independencia, y posteriormente en 2001 el 97% de la población hizo lo propio en un referéndum. En la última década ha elaborado además una constitución, ha celebrado elecciones parlamentarias, municipales y presidenciales.
Los cambios sustanciales también se han sucedido en este país y han abarcado diferentes sectores: la actividad comercial, la restauración de las infraestructuras, sistemas de telecomunicaciones, el sector servicios o el de las transacciones financieras han dotado a la nueva realidad un empuje desconocido en la región.
El resurgir económico no ha sido sencillo, pero el país sigue basando buen aparte d el mismo en la importancia que ha tenido el pastoreo y el comercio de ganado, a pesar de las trabas y boicots de Arabia Saudita en ocasiones, o de la ausencia de inversiones directas extranjeras. Sin duda las importantes remesas económicas enviadas por la diáspora también han contribuido a esos cambios, como lo ha hecho el comercio de sus puertos y el desarrollo incipiente del sector servicios y de la manufactura.
Paralelamente, esa estabilidad y auge económico han propiciado un desarrollo social desconocido en la zona. La vuelta de desplazados y refugiados, el auge de las ciudades y del sedentarismo, una red de servicios sociales (educación y salud) que todavía tiene mucho por desarrollar y obstáculos que superar (peso del sector privado en materia sanitaria y, costes, menor presencia de mujeres o desequilibrio campo-ciudad en el educativo).
Entre los obstáculos que afronta además está el del consumo del qaad (también conocido como khat, qaat o chat) y que condiciona la economía de muchas familias y en cierta medida dificulta el desarrollo social. Pero sin duda uno de lo mayores problemas reside en el no reconocimiento internacional (que tiene consecuencias negativas de calado, pues frena el desarrollo de importantes sectores, como el petuelo o gas, así como el acceso a fondos financieros internacionales).
Somalilandia ha mostrado al mundo que su modelo es la antítesis del colapso de Somalia, que rechaza por diferentes razones una fórmula unitaria con el país vecino y a pesar de todo la mal llamad comunidad internacional sigue negando su reconocimiento (algo en lo que coinciden con los islamistas somalíes de Al-Shabaad). Este país a pesar de todo, sigue representando un modelo atípico en el Cuerno de África, y con su proceso de democratización, desarrollo económico y estabilidad podría ser un modelo a seguir en esa compleja región.
Como dice un prestigioso analista local, ?en los últimos años hemos logrado llevar adelante un proceso de reconciliación, desmovilización y restauración de la ley y el orden. Nuestra capital es un centro comercial de carácter internacional y hemos sabido frenar amenazas latentes como la piratería y el jihadismo transnacional?. Y a pesar de todo la comunidad internacional prefiere mirar para otro lado.
Autor:Txente Rekondo Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)
Fuentes:Rebelión.
lunes, 12 de septiembre de 2011
jueves, 8 de septiembre de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
Crisis alimentaria en el cuerno de África
Recuerdo cuando hace un tiempo las noticias nos hablaban de un país en el que el gobierno estaba asustado por unos grupos de rebeldes que lo habían sumido en el caos y en la violencia. Recuerdo cuando se nos llenaban los medios con los piratas modernos que tenían la osadía de apresar cargueros y petroleros occidentales que pasaban por sus aguas. Recuerdo los intentos de criminalizar a una nación cuando nos toca nuestros intereses. Incluso recuerdo que enviamos una flota para proteger a nuestro ciudadanos de los ataques. Pesqueros depredadores que son usados de escusa por los “criminales” que les acusan de haber esquilmado sus caladeros. Petroleros en los que se escudan acusándolos de haber contaminado sus aguas territoriales hasta niveles insostenibles. Tráfico de mercancías que ven pasar constantemente ante sus ojos sin poder acceder a ellos ni beneficiarse en absoluto.
Si en su momento hubiéramos utilizado esos recursos económicos, gestores y políticos en atender la situación de un país sumido en el sumidero como tantos otros en esa África olvidada, la situación ahora no nos daría tanta verguenza.
Tanta ira acumulada no se fabrica en dos días. Ni tantos muertos. Ni tanta hambre.
Los muertos de los que se habla en los medios que caen cada minuto por no tener alimento. Ni agua. Ni cuidados médicos. Esos muertos anónimos, deberían ser listados en los telediarios con nombres y apellidos para no caer en la simplificación de un número impersonal al que nos van acostumbrando los medios y que rara vez significa algo. No habría día para nombrarlos, no digo ya para hablar de sus famiias que quedan aterradas por lo ocurrido, ni de sus sueños destruidos por un destino que llevaba escrito en la piel por haber nacido donde nació.
Si quieres colaborar con las ONGs que está trabajando en la región puedes hacer tu donativo en las siguientes cuentas:
| Entidad | Número de cuenta | IBAN |
| BBVA | 0182-6035-46-0201506422 | ES81 |
| Banc Sabadell Atlàntic | 0081-7011-10-0002179221 | ES50 |
| Bancaja | 2077-0063-54-3103011477 | ES10 |
| Banco Santander | 0049-1806-92-2012020321 | ES86 |
| Catalunya Caixa | 2013-0500-12-0213849895 | ES09 |
| Caja Madrid | 2038-8978-10-6000172112 | ES39 |
| CAN | 2054-0300-50-9156809805 | ES02 |
| Cajamar | 3058-3503-11-2720001722 | ES19 |
| Cajasol | 2106-0935-90-0005034031 | ES51 |
| La Caixa | 2100-0765-83-0200213395 | ES92 |
| Ruralcaja | 3082-1019-55-4339753123 | ES61 |
| Triodos Bank | 1491-0001-23-2011072622 | ES21 |
| Unicaja | 2103-0722-89-0030024676 | ES44 |
Publicado por nacho
HAMBRUNA, ESPECULACIÓN Y DEUDA EN SOMALIA
Más allá de la grave sequía que sufre el Cuerno de África, hay toda una serie de razones estructurales que denuncia la red ¿Quién debe a quién?, en la que participaEcologistas en Acción, y que están detrás de esta nueva hambruna.
Según la FAO “la hambruna en Somalia ha provocado la muerte de decenas de miles de personas en los últimos meses, y la situación podría agravarse”. Las causas de la hambruna en el Cuerno de África, y en Somalia en particular, no se limitan a la situación de grave sequía.
La especulación alimentaría, el control del negocio por parte de la agricultura industrializada y el acaparamiento de tierras juegan un triángulo desastroso para la población somalí. De este modo, las tierras en manos de muy pocas personas se emplean para producir grano para los mercados internacionales en los cuales, gracias a la especulación con los alimentos, sus precios se disparan. Todo ello reduce a la población somalí a la pobreza y a la incapacidad de acceder a alimentos. Así, Somalia tiene una esperanza de vida de 50 años y tan sólo un 30 % de la población tiene acceso al agua potable.
Además de la especulación financiera, ¿Quién debe a quién? también denuncia el endeudamiento ilegítimo acumulado a lo largo de décadas y, sobre todo, desde la dictadura de Siad Barre (1969-1991).
A este incremento de la deuda externa se sumó, entre 1981 y 1990, la puesta en marcha de toda una serie de políticas impulsadas por el FMI y el BM por el régimen de Siad Barre. Estas políticas supusieron privatizaciones y medidas de liberalización financiera, entre otras. Todas ellas de corte muy similar a las que hoy incluye el Pacto del Euro. Con estas medidas, la deuda pasó de poco más de 1.000 millones de dólares en 1981 a 2.300 millones en 1990.
Desde la caída del dictador Barre, el valor de la deuda externa de Somalia no se ha incrementado demasiado. Así, durante el período 1990–2009, la deuda ha pasado de 2.370 a 2.972 millones de dólares, ya que la comunidad internacional no mantenía relaciones financieras con el Estado somalí fallido (no le daban crédito). En estos años, el aumento de la deuda externa somalí se debió principalmente a intereses por impagos que se acumulan a la deuda pendiente (incluyendo principal e intereses del crédito). Desde 1991 el Gobierno de Somalia solo ha realizado un pago de servicio de deuda, en 1996 (2,7 millones de dólares), por lo que de facto se trata de un Estado en suspensión de pagos.
De este modo, en 2009 (último año del que hay datos) Somalia tenía una deuda externa de cerca de 3 mil millones de dólares que supone unos 255 € per cápita y se estima que significa más del 300 % en relación a su PIB.
De la deuda externa somalí, 26,73 millones de euros son con el Estado español. Esta deuda corresponde toda a dos créditos FAD otorgados en 1987 y 1989 al régimen dictatorial de Mohamed Siad Barre. En ese momento Felipe González era el presidente. Oficialmente los créditos se destinaron a transporte terrestre. No obstante, el su destino último fue para la venta de camiones y vehículos militares españoles a Somalia. Las empresas españolas que se beneficiaron de la operación en ambos casos fueron ENASA - PEGASO y FOCOEX, que en el momento de la concesión de los créditos eran 100 % públicas.
Este es un ejemplo claro de como la mayoría de la deuda externa somalí se puede declarar como deuda ilegítima, de opresión, ya que estos créditos sirvieron para mantener o fortalecer al régimen dictatorial y represor de Somalia.
Además, desde 2008, el Gobierno ha seguido gastando dinero con fines militares en Somalia mediante la operación Atalanta de la UE. Esta ha sido la costosa misión militar para proteger un puñado de barcos pesqueros españoles durante su expolio de la pesca somalí. Solo en 2010 el Gobierno gastó 82,3 millones de euros en esta misión, a los que habría que añadir 2,7 millones para la formación de militares somalís (misión EUTM-Somalia).
En este contexto, la FAO ha pedido 1.100 millones de dólares para hacer frente a la hambruna que sufre el país. El Gobierno español ha prometido 25 millones de euros, algo menos de la deuda que le reclama a Somalia.
Por todo ello la red ¿Quién debe a quién? considera que el Gobierno español tiene que tomar toda una serie de medidas para minimizar los problemas del Cuerno de África. Entre ellas destacan:
- Cancelación de la deuda somalí.
- Retirada de las operaciones militares de la zona, especialmente de la operación Atalanta.
- Impulso de medidas contra la especulación financiera con los alimentos, como el impuesto a las transacciones financieras, el registro público y control de los CDS (como ocurre, en parte, en EE UU), prohibir (o al menos limitar seriamente) las ventas en corto y al descubierto, eliminar las operaciones OTC, obligando a que todas ellas tengan que estar reguladas en los sistemas bursátiles, eliminar los paraísos fiscales... Todas ellas de fácil aplicación con voluntad política, pues ya se realizaron en el pasado.
- Salida de la alimentación de la OMC como paso previo para el impulso de un modelo agroalimentario más localizada y basado en la seguridad alimentaria.
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