jueves, 8 de diciembre de 2011

Sobre la palidez del 15M

PESE AL MAYOR IMPACTO DE LA CRISIS ENTRE LA POBLACIÓN INMIGRANTE, EL MOVIMIENTO ES PREDOMINANTEMENTE ESPAÑOL Y BLANCO


Con la excepción del movimiento de hogares hipotecados, el 15M muestra dificultades para integrar en la protesta a la población migrante. Aportamos una reflexión de un participante del movimiento en Madrid.



PABLO SÁINZ
JUEVES 8 DE DICIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 163

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Foto: Olmo Calvo
El 15M sufre de palidez pero no está enfermo. Es apenas un problema de pigmentación de su piel, que no ha logrado subir de color en sus siete meses de vida. La ausencia de personas migrantes en esta construcción colectiva es una de las cuentas pendientes del movimiento. ¿Cómo hacerse más inclusivo?
No es fácil el desafío, ni siquiera se debe pensar que existe una única receta o que la solución se encontrará de la noche a la mañana. Es difícil romper con dinámicas sociales que tienden cuando no a discriminar, a ser meramente asistenciales con esa “otra” personallegada de afuera, un sujeto social que aún se configura en el imaginario colectivo como uno de los enemigos (y culpables) en este contexto de crisis. Guerra de pobres contra pobres, vieja estrategia del sistema.
No se puede olvidar que el proceso migratorio hacia España es relativamente nuevo. Un país históricamente expulsor de personas, en las últimas dos décadas ha visto invertida esa tendencia, y esto representa, ante todo, que la constitución migrante como sujeto político recién se está viendo aparecer en una segunda generación, en esa masa adolescente llegada desde temprana edad o nacida aquí pero que preserva una fuerte identidad con el país de origen de sus progenitores y que, por ejemplo, se ve asomar en los reclamos por la educación pública.
Tampoco se debe soslayar que hasta “ayer” nomás las personas migrantes en el Estado español tenían prohibido por Ley el derecho a manifestarse, a votar, a reclamar, sindicarse e incluso asociarse. Una serie de vulneraciones aderezadas por la creciente persecución policial en las calles, con el fin último de infundir el miedo.
Instalarlo, meterlo en la piel de esas personas que han llegado aquí y se les ha dicho durante todo este tiempo que podían estar porque se les necesitaba para esos trabajos que las personas nativas no querían hacer, pero que eso no les daba mayores derechos. Y ojo con portarse mal, que teníamos la autoridad de echarles “a su puto país”. La herramienta del miedo, que en este caso se ejecuta también con medidas como la denegación de documentación por el mero hecho de tener “informes gubernativos desfavorables”, que no antecedentes penales. Es decir que una simple acusación (muchas veces infundada) vale para medirles con la vara de la culpabilidad.
Incluso el movimiento asociativo migrante no se ha caracterizado por promover una base crítica. La realidad, salvo excepciones, es quemuchas asociaciones legitiman el modelo imperante. Es lo que suelen tener las subvenciones públicas, un sistema muy bien fraguado para conseguir un tejido asociativo generalmente asistencial, donde primen más los cargos a ocupar que la real participación de las bases.
Difícil, entonces, reclamar a las personas migrantes que se sientan parte de las demandas contra un sistema que amparado en la desidia colectiva les ha mantenido excluidas y ha cargado contras ellas parte importante de las culpas. ¿Si los derechos no les corresponden porque se los negamos, por qué van a sentir como propia la obligación de defenderlos?

"¿SI LOS DERECHOS NO LES CORRESPONDEN PORQUE SE LOS NEGAMOS, POR QUÉ VAN A SENTIR COMO PROPIA LA OBLIGACIÓN DE DEFENDERLOS?"

Tampoco el 15M ha logrado quitarse de encima los lastres de una sociedad que encuentra en la migración la excusa para sus frustraciones. La idea de que vienen a quitarnos el trabajo, que por ellas no hay plazas para los chicos en las escuelas y un rosario de mitos urbanos muy bien montados, hacen mella en un entramado social que solo tendrá éxito si se hace más inclusivo.
El ejemplo de los desahucios
En este contexto parece válido como camino de encuentro la lucha contra los desahucios, una posibilidad que cobra interés en la construcción de esa pelea conjunta, codo a codo, a través del surgimiento de espacios mixtos de reflexión, en los que todas las personas, migrantes y nativas, puedan reconocerse como sujetos capaces de trabajar frente a un enemigo común.
Aunque paradójico, muchos hacen frente a los desahucios independientemente de la procedencia de la familia afectada, pero –lamentablemente– no se plantan con la misma convicción ante una redada racista, pese a que se siguen dando pequeños (pero no por ello menos importantes) episodios de resistencia ciudadana contra las mismas.
No se trata de ser pesimistas, se ha avanzado y mucho. De aquellas primeras noches de mayo, cuando se pregonaba “no comprar a las mafias que vendían cerveza” o se hablaba de “la mafia del top manta”, se ha recorrido camino y nos hemos encontrado en puntos de lucha que bien vale la pena destacar y acentuar: como la denuncia de las redadas y los desahucios.
Hoy, hablar de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) o de las propias redadas policiales es sembrar en un terreno abonado de mayor conciencia social, y eso es un mérito del 15M... habrá que asimilar, entonces, que los derechos son de todas las personas, o quienes deciden seguirán ampliando la brecha de exclusión.
Muchos migrantes desde hace un tiempo no pueden acceder a la cobertura sanitaria, pero a esta sociedad no le importó. Ahora es el turno de los parados de larga duración. El 15M debe ampliarse a todos los sectores, si no, nadie puede predecir dónde frenará la tijera de los recortes.
Pablo Sáinz participa en la Asamblea Popular del barrio de Carabanchel (Madrid).

sábado, 3 de diciembre de 2011

Desahucio Paralizado. Madrid 24 de noviembre.

Las discriminaciones superpuestas: identidad de género y migraciones

EL CÓCTEL ENTRE RACISMO Y HOMOFOBIA VISTA POR LA POBLACIÓN MIGRANTE LGTB


Un informe de ONU Mujeres analiza la doble discriminación a las que se enfrentan las migrantes lesbianas, gays, bisexuales y trans en España.



JULIETA ARIAS VÁZQUEZ / MADRID
JUEVES 1 DE DICIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 162

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Foto: Laura Schettino.
“Trabajo como un esclavo, no ejerzo mi profesión, no tengo a mi familia, pero soy feliz, porque no tengo la preocupación de que me vean”, afirma Juan, un chico gay venezolano. A Alejandro le llamaban “olla” en Perú, “como una olla a presión, ni masculino ni femenino”. En Honduras un policía asestó 22 puñaladas a Noelia, una chica transexual, que consiguió salvarse. Todos llegaron a España con el sueño de poder expresar libremente su identidad de género u orientación sexual, en un país al que veían muy avanzado en leyes pro Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales/Transgénero (LGTB). Sin embargo, en muchos casos, el sueño de libertad se derrumba ante las trabas que aparecen por su camino.
Estos testimonios, y el de 11 migrantes LGBT más, procedentes de Latinoamérica, África y Rusia, forman parte de una investigación “cualitativa” de ONU Mujeres, que se presentó el pasado 23 de octubre en el madrileño Casino de la Reina. El informe, bajo el título La situación social de la población migrante TLGB en España, desde un enfoque de género y de derechos humanos, pone de manifiesto que la unión de migración e identidad de género multiplica los problemas, y da lugar a discriminaciones superpuestas de etnia, clase u orientación sexual. El informe pretende “llamar la atención sobre los derechos LGTB que son vulnerados” e incidir en la importancia de “incluir estos temas en la agenda internacional sobre migraciones y desarrollo”.
Todos los autores del estudio son activistas LGTB, y casi todos migrantes. Una de las autoras de esta investigación, la socióloga italiana Valentina Longo, es un ejemplo de ello: “En Italia tienes miedo de que te peguen por la calle por ir de la mano con tu pareja (del mismo sexo)”. La investigación es “una herramienta militante”, porque “es un recorrido personal de cada uno de nosotros”, defiende Longo. Se tiende a considerar en la mayoría de investigaciones “lo economicista de las inmigraciones”, y en este informe se presentan casos de personas que “emigran por razones igualmente importantes como puede ser el amor” o la identidad de género.
Violencia en las miradas
Dentro de la discriminación étnica, el informe apunta a dos tipos diferentes. El primero se da por la propia condición de migrante, por ejemplo, frente a controles policiales a la salida del Metro de Madrid, donde el hecho de no tener el color de piel dominante se convierte en una sospecha. “¿Y si me ven cara de latina?”, se pregunta Karen, chilena transexual. Majo, transgénero de Uruguay, se considera tristemente privilegiada “por ser blanca”.
El segundo tipo de discriminación se da dentro de los propios colectivos LGTB. Hay estereotipos, “que son también otra forma de racismo”, como la consideración de la mujer latina como “caliente”, y de la lesbiana africana como “exótica”, denuncia Bintou, de Uganda: “Resulta difícil para mí encontrar una pareja porque piensan que quiero aprovecharme”.
La discriminación étnica va unida también a la discriminación por clase. El modelo de clase gay que se da en España es “el de clase social alta, que viste bien, de piel blanca, y que sale por Chueca”. Valentina Longo, lo define como “un modelo de consumo”. La discriminación saliendo por Chueca se la encontró un gay peruano a quien le preguntaron en un bar de ambiente gay “qué hacía allí” y “quién le había dado el flyer”. Algunos migrantes que acuden a organizaciones pro LGTB sienten que hay una “sospecha” de que tienen un “interés material”, otras personas se ven como “pobres” o “extrañas” en ese ambiente.
La discriminación de identidad de género y orientación sexual se une a la étnica, ya que muchas de las personas que participaron en este informe se sienten rechazadas por los españoles “por la violencia de sus miradas”. Incluso dentro de los propios colectivos LGTB se da el tipo de discriminación por identidad de género. Ámbar, transexual ecuatoriana, pidió trabajo en una peluquería regentada por un gay, quien le increpó: “Queremos una persona más acorde con el ambiente, tú no das el tipo”. Mario decidió cambiarse de sexo y esto provocó el rechazo de sus compañeras lesbianas de colectivo.
En general, las lesbianas denuncian que están invisibilizadas con respecto a los varones homosexuales, debi- do a que suelen tener trabajos más precarios “como empleadas domésticas” y suelen vivir con personas de su mismo origen. Los migrantes LGTB no se sienten integrados dentro de los colectivos de migrantes donde “la homofobia es muy palpable”, afirma Longo.
Leyes injustas
El estudio hace un repaso de las leyes que afectan a la población LGTB tanto a nivel global, como español. Critican, por ejemplo, el derecho de asilo por motivo de género, que sólo se reconoce si va acompañado de otros motivos, “como si la discriminación por motivo de género no fuera suficiente”, dice Longo. Por su parte, los autores del estudio se suman a las críticas por parte de varios colectivos en cuanto a la Ley de Identidad de Género, que exige el diagnóstico médico de una “disforia de género” –un desacuerdo entre el sexo biológico y psicológico– “como si fuera una enfermedad mental”.
Por último, este estudio hace una distinción entre los colectivos institucionalistas y los de base. “Hay una gran distancia, ya que los primeros tratan los problemas desde una sola dimensión”, no conjugando migración y LGTB. Por su parte, los colectivos más pequeños “y ligados al movimiento anticapitalista” han sabido aglutinar migrantes, aunque “no están suficientemente organizados”.




lunes, 28 de noviembre de 2011

El Gobierno incluyó en junio la propuesta de cerrojazo migratorio del PP

RAFAEL HERNANDO (PP) DECLARÓ LA INTENCIÓN DEL FUTURO EJECUTIVO DE TERMINAR CON LAS AUTORIZACIONES DE RESIDENCIA Y EMPLEO


El Gobierno de Rajoy sólo tendrá que aplicar un artículo del actual Reglamento de Extranjería para terminar con el llamado procedimiento de arraigo, que permite la regularización de personas sin papeles.





DIEGO SANZ PARATCHA (REDACCIÓN WEB)
VIERNES 25 DE NOVIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 161  NÚMERO 162
Rafael Hernando, portavoz parlamentario del PP en materia de inmigración, ha declarado la intención de su futuro Gobierno de terminar con el procedimiento conocido como “arraigo social”, el más usado para la regularización de inmigrantes irregulares en España.
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Oficina de extranjeros.
Migrantes intentando conseguir información en unas dependencias públicas de Madrid rotuladas con ese nombre. Foto: Olmo Calvo
¿Qué propone el PP?
A través de las declaraciones de Hernando, el PP ha concretado que reformará los artículos 123 a 130 del Reglamento de Extranjería. Estos artículos desarrollan los procedimientos de arraigo, entre otros, que permiten la regularización de quienes residen en España de forma irregular si demuestran tres años de residencia continuada y presentan un contrato de trabajo, entre otros requisitos. La intención del Gobierno del PP sería eliminar esta posibilidad.
¿Es tan novedoso?
En lo que se refiere estrictamente a las autorizaciones de residencia y trabajo por arraigo, el Gobierno del PP sólo tendría que aplicar un artículo del Reglamento de Extranjería que entró en vigor en junio de este año. El artículo 124, en su punto cuarto, permite al Ejecutivo la “aplicación de la situación nacional de empleo a las solicitudes de autorización de residencia temporal por razones de arraigo social”.
Los servicios de empleo publican cada cuatro meses un catálogo de profesiones de dificil cobertura que se aplican para contratar en sus países de origen a trabajadores y trabajadoras inmigrantes.
Con la reforma del Reglamento, estos contingentes se aplicarían a las solicitudes de tarjetas de trabajo por arraigo, el principal mecanismo para regularizar la situación de aquellas personas que se encuentran viviendo ya en España. Esto supondría en la práctica el fin del procedimiento, dado que los catálogos sólo están incluyendo, desde el comienzo de la crisis, ofertas de trabajo altamente cualificadas o relacionadas con el sector naval y el deporte profesional.
El Reglamento de junio desarrolla la Ley de Extranjería aprobada en diciembre de 2008. En los 18 meses que pasaron entre la publicación de ambas normativas, el Gobierno del PSOE mantuvo un diálogo con organizaciones empresariales, los sindicatos de concertación y las ONG para consensuar el Reglamento. Sin embargo, los llamados agentes sociales sólo conocieron la inclusión de la situación nacional de empleo en el artículo sobre el arraigo cuando se publicó el texto definitivo, en abril de este año.
¿Qué cambiaría en los visados?
Nada. Rafael Hernando ha hablado de crear un visado de empleo para evitar el uso del visado de turista con la intención de permanecer irregularmente en el Estado español. Tanto estos visados como el sistema de contingentes para la contratación en origen están previstos en la Ley de Extranjería actual, que en su preámbulo menciona explícitamente la vinculación de los flujos de entrada de inmigrantes al empleo.

Papeles para mayordomos de buque

UNA SIMPLE ORDEN MINISTERIAL PODRÁ TERMINAR CON LA REGULARIZACIÓN POR ARRAIGO SOCIAL


El texto definitivo del Reglamento de Extranjería introduce la posibilidad de que la regularización por la vía de arraigo social dependa de la situación nacional de empleo. El Gobierno ha incluido esta opción sin haberla planteado previamente en las consultas sobre el texto.



DIEGO SANZ PARATCHA (REDACCIÓN WEB)
MARTES 19 DE ABRIL DE 2011.  NÚMERO 148
La posibilidad de que el actual cerrojazo migratorio se traslade a la Ley de Extranjería (LOEX) está más cerca tras la aprobación, el viernes 15 de abril, del Reglamento que desarrolla la norma.
El texto definitivo, cuya aprobación ha superado en 10 meses al plazo previsto por el propio Gobierno en la última reforma de la LOEX, introduce la posibilidad de que una simple orden ministerial vincule la obtención de los ’papeles’ si ya se está en territorio español a la situación nacional de empleo.
En la práctica, esto supondría un cerrojazo administrativo absoluto sobre las nuevas solicitudes. El catálogo de profesiones de difícil cobertura está incluyendo desde el comienzo de la crisis, casi de forma exclusiva, profesiones relacionadas con el deporte y el sector naval.
Por ejemplo, de las 23 profesiones incluidas para la provincia deBarcelona en el catálogo correspondiente al segundo trimestre de 2011, 18 corresponden al sector naval, dos son de entrenador deportivo y deportista profesional, y las tres restantes presentan otro tipo de perfiles profesionales altamente especializados.
Se trata de sólo un ejemplo que se repite en cada una de las provincias incluidas en el catálogo. Un vecino madrileño que quisiera regularizarse tendría a su disposición profesiones como “mayordomo de buque”, “bombero de buques especializados” o “contramaestre de cubierta”, y en este último caso sólo si el barco es pesquero. También podría ser deportista profesional o entrenador deportivo. Estas dos últimas profesiones serían las únicas opciones para alguien residente en las comunidades autónomas de Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja.
Bloqueo administrativo
En concreto, el punto del reglamento que desarrolla el procedimiento conocido como arraigo social especifica que “por Orden del titular del Ministerio de la Presidencia a propuesta de los titulares de los Ministerios del Interior y de Trabajo e Inmigración y previo informe de la Comisión Laboral Tripartita de Inmigración, se podrá determinar la aplicación de la situación nacional de empleo a las solicitudes de autorización de residencia temporal por razones de arraigo social".
El arraigo social es una vía que la Ley de Extranjería califica como extraordinaria, pero en la práctica es el principal instrumento para la regularización de quienes residen de forma irregular en el Estado español. Los requisitos para solicitar los ’papeles’ por esta vía incluían, antes de la aprobación del Reglamento, la presentación de pruebas de haber residido tres años en territorio español, aportar un contrato de trabajo de un año de duración, no tener antecedentes penales y haber recibido un informe favorable de los servicios sociales municipales, entre otros.
A partir de ahora, el Gobierno podrá variar en cualquier momento estos requisitos para vincular las resoluciones a la situación nacional de empleo a través de una orden ministerial. Los catálogos de profesiones de dificil cobertura se usan ya para la contratación en origen de trabajadores extranjeros, y todo indica que estos catálogos pasarán a usarse también para evaluar qué contratos de trabajo presentados con la solicitud de arraigo pueden ser aceptados.
El borrador del Reglamento ha pasado el filtro del llamado diálogo social en tres niveles distintos -con las ONG en el Foro de Inmigración, con los sindicatos y la patronal y con las comunidades autónomas-, pero el apartado relativo al arraigo social no incluía la referencia a la situación nacional de empleo hasta que el Consejo de Ministros del 15 de abril lo sacó de la chistera. La secretaria de Estado de Inmigración, Anna Terrón, sí ha comentado repetidas veces ante los medios de comunicación que la vía del arraigo social tiene que considerarse cada vez más extraordinaria.

lunes, 21 de noviembre de 2011

DESASOSIEGO EN LA POBLACIÓN INMIGRANTE TRAS EL TRIUNFO ARROLLADOR DEL PP


21 noviembre, 2011 @ 14:01
Autor: legalcity


Badalona es un ejemplo de cómo el PP contuvo la fuga a la xenófoba PxC
La inmigración solo es la principal preocupación del 1,2% de la población
El PP ha emulado el contrato integrador que aprobó Sarkozy en Francia en 2004
La suma de paro, urnas e inmigrantes da buen resultado a los partidos ultras
Tras el triunfo arrollador del PP la incertidumbre cierne sobre los inmigrantes. ¿Qué sucederá ahora?: las políticas de inmigración serán más restrictivas.
En su programa electoral el Partido Electoral hablaba de “Inmigración legal, ordenada y vinculada al empleo” que acabará “con las regularizaciones masivas”. Los conservadores proponen un sistema de contrataciones basado en “un sistema de puntos que prime la cualificación y tenga en cuenta la cobertura de necesidades especiales lo que traducido en lenguaje de ” a pié” significa que podría hacer efectivo mediante “orden ministerial” aquello de contemplar la situación nacional de empleo para los cientos de miles de inmigrantes que hoy se encuentra en España en situación irregular y que acceden a “papeles” mediante supuestos varios como el “Arraigo Social”.
Otra lectura clara sería intensificar las redadas para detectar un mayor número de inmigrantes en situación irregular. Pero lo más llamativo es que vuelve el discurso criminalizador de llamar “ilegales” a quienes no tengan papeles. Fíjese en lo que dice textualmente el programa “inmigración legal”. ¿Cuántas veces hemos repetido que no existen inmigrantes “ilegales” por el mero hecho de no tener papeles? Se puede estar en situación administrativa irregular pero ello no significa que se sea un “ilegal”. Es algo así como dejar claro que es “políticamente correcto” criminalizar a la inmigración.
El partido de Rajoy aboga por “un modelo de inmigración circular” que permita “que los extranjeros que vengan a nuestro país cuando hay empleo y vuelvan a su país cuando no lo hay”, es decir, que si te necesito te uso como si fueras un “kleneex” y si no, pues ya inventaremos algo para devolverte a tu país, sin tener en cuenta, incluso, el coste que ello supondría para una economía en decadencia.
Los requisitos para conseguir ser ciudadano de pleno derecho en España cambiarían considerablemente de ganar las elecciones el Partido Popular ya que, hasta ahora, los trámites eran meramente administrativos: el ciudadano que viviera de manera legal en España podía acercarse hasta el Registro Civil más cercano, entregar la documentación requerida y esperar a que la tramitación se realizara. Una vez aprobada, el siguiente paso es jurar o prometer fidelidad al Rey, la Constitución y las leyes.
El PP propone imponer un examen de españolidad para conseguir la nacionalidad. ¿Qué significa esto? Pues que podríamos tener encima de la mesa preguntas como ¿Quién fue Carrero Blanco?”, “cite y explique un artículo de la Constitución Española”- e incluso preguntas trampa: ¿Dónde termina el Camino de Santiago? Preguntas que ni un español “de toda la vida” podría responder salvo que fuera un auténtico historiador.

CONTROLES DE IDENTIDAD, DETENCIONES Y USO DEL PERFIL ÉTNICO EN LA PERSECUCIÓN Y CASTIGO DEL INMIGRANTE “SIN PAPELES”: ILEGALIDAD E INCONSTITUCIONALIDAD DE DETERMINADAS PRÁCTICAS POLICIALES

 Sin renunciar a describir brevemente la realidad abordada, éste es un texto eminentemente jurídico. En él incidimos en la conocida ilegalidad de la conducción a comisaría de aquellos ciudadanos extranjeros que, aun habiéndose identificado, no acreditan in situ su estancia regular en territorio español. Además, profundizamos en las razones jurídicas que permiten afirmar la inconstitucionalidad de la selección étnica en los controles de identidad, por vulnerar la prohibición de discriminación consagrada en el art. 14 CE.

Esperamos que sobre estas bases pueda articularse una argumentación jurídica atendible por nuestros órganos judiciales, superar así la triste doctrina contenida en la STC 13/2001 y avanzar en el respeto de los derechos fundamentales de las personas migradas. Se agradece la difusión entre los operadores jurídicos que puedan incidir en este cambio.


viernes, 11 de noviembre de 2011

CRÓNICA DE UN DÍA DE BÚSQUEDA DE PISO MARCADO POR EL COLOR DE LA PIEL


"No tenemos pisos para inmigrantes"

Una acción antirracista demuestra discriminación sistemática e las inmobiliarias de Bilbao. A magrebíes y subsaharianos les ofrecieron sólo el 20% de las viviendas que ofertaron a los nacionales.

UNE FERNÁNDEZ (BILBAO)
DOMINGO 6 DE NOVIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 160  NÚMERO 161


A Ababacar Sambe le ofrecieron un piso de alquiler en esta inmobiliaria; al participante autóctono le ofertaron cinco. Foto: June Fernández


Tres personas entran a la misma inmobiliaria a buscar un piso de alquiler. A dos de ellas les ofrecen sólo una. A la otra le ofrecen 13. Las tres son hombres que rondan los 30 años, afirman tener trabajo y contrato indefinido. ¿En qué se distinguen? En el color de la piel. El único blanco es el que se ha encontrado con esa oferta variada.
Ocurrió el pasado viernes durante el testeo de inmobiliariasorganizado por SOS Racismo-Bizkaia y CEAR-Euskadi en Bilbao con el objetivo de demostrar la discriminación que sufren las personas inmigrantes en el acceso a la vivienda.
Siete grupos compuestos por una persona autóctona, una magrebí y una del África negra, acompañados por periodistas en calidad de testigos, recorrieron un total de 29 inmobiliarias. A los nacionales les ofrecieron un total de 105 pisos; a los magrebíes 23, y a los subsaharianos 22. Es decir, a las personas inmigrantes sólo les ofrecieron el 20% de los pisos en alquiler; ya fuera porque no les atendieron o porque les ofrecieron menos pisos que a sus compañeros autóctonos.
A las 4 de la tarde, los siete grupos se reunieron en diferentes bocas de metro para empezar a recorrer las agencias de diferentes barrios bilbaínos. Los tres participantes de cada grupo entraban en las mismas inmobiliarias, pero de forma muy espaciada, para no levantar ninguna sospecha. Llevaban grabadoras en el bolsillo que registraron tanto declaraciones explícitas de que los propietarios de los pisos no quieren inmigrantes, como el contraste entre la amabilidad con la que se atendía a los nacionales y la brusquedad con la que se despachaba a los inmigrantes. A algunos ni se les dejaba entrar por la puerta: "No tenemos pisos en alquiler, sólo en venta". La mentira quedaba probada cuando entraba el nacional y se le ofrecía una amplia gama de viviendas.
"Encajas a la perfección con un piso y con su propietario. Le voy a llamar ahora mismo", le dijo exultante la agente a Peio en una inmobiliaria del Casco Viejo. Ya tenía al propietario al otro lado del teléfono cuando lo tapó para preguntarle a Peio: "Porque tienes nómina y todo, ¿no?". Le ofreció otros cinco pisos más. Ibrahima en cambio no duró ni cinco minutos en la inmobiliaria: "Hay poca cosa, la verdad", le dijo la misma mujer, quien se limitó a apuntar su teléfono y despedirle sin hablarle de ningún piso. En otra inmobiliaria, a Ibrahima, de origen senegalés, le dijeron que primero tenía que llevar contrato de trabajo, nómina y aval bancario, y entonces ya verían si algún propietario estaba interesado en alquilarle a él.
A Ababacar Sambe una agencia del centro de Bilbao sólo le ofreció un piso, y además le dijeron que falta construir un tabique para que tenga dos habitaciones. Sambe preguntó quién se encarga de construirlo. "Tú, claro". "O sea, todavía que sólo me ofrecen un piso, pretende que me ponga a hacer obras", comentó a su grupo indignado. Siempre se repetía la misma pauta, destaca su compañero Iñaki Ramírez de Olano, a quien en ese mismo establecimiento le ofrecieron trece, e incluso le animaron a negociar el precio:mientras que a los inmigrantes primero les preguntaban por su situación laboral, y luego se les ofrecía algún piso, a los nacionales se les empezaba describiendo un sinfín de opciones, y al final de la conversación se comprobaba que tenían trabajo. "Nadie duda de mi capacidad económica. A mí me venden pisos; en el caso de Ababacar, es él el que se tiene que vender para que le ofrezcan algo. En fin, resulta que soy el gran hombre blanco", lamenta Ramírez de Olano.
A Sambe no le sorprenden los resultados; él mismo ha experimentado a menudo dificultades para encontrar piso. Además, fue uno de los participantes del anterior testeo organizado por SOS Racismo en Bilbao el pasado marzo, en el que demostraron la discriminación que sufren las personas inmigrantes cuando salen de fiesta. De los nueve bares que recorrieron, a los magrebíes les negaron la entrada en ocho. A Sambe y el otro compañero africano no les dejaron entrar en tres de los locales. En dos de ellos les dijeron literalmente: "Aquí no entran negros ni moros". " Nos tienen viviendo en otro mundo. Nos están apartando, poniéndonos fronteras todo el rato", reprueba Sambe.
Las fronteras que ponen las inmobiliarias son más taimadas que los muros infranqueables que levantan los porteros de las discotecas. Son pocas las agencias que no atienden a inmigrantes, pero la mayoría tiene listados diferentes de los pisos que pueden alquilar a inmigrantes y los que no. El trato tampoco es el mismo: los autóctonos se encuentran con una sonrisa, y con un gran interés por captarles como clientes. El "aquí entran nuevos pisos todas las semanas" con el que intentaban fidelizar a los participantes nacionales del testeo choca con el seco "ya te llamaremos" con el que se quitaban de encima a los extranjeros. Se constaron también prácticas sutiles para desanimar a los inmigrantes, como ofrecerles viviendas de más de 1.500 euros al mes. "Hemos cumplido el objetivo de demostrar no sólo que existe la discriminación a la hora de prestar el servicio, sino que a los inmigrantes se les atiende peor: no les invitan a que se sienten, invierten menos tiempo en ellos", abunda Brigida Ridruejo, integrante de SOS Racismo.
Un racismo tan habitual que no se denuncia
Una vez que las inmobiliarias echaron la persiana, los grupos se reunieron en un bar para recopilar datos y compartir experienicas. Se debatían entre la alegría por haber demostrado que el racismo no es una práctica aislada sino sistemática en el mercado inmobiliario, y la tristeza por haberlo comprobado de una forma tan contundente. "Es duro confirmar que si a uno le ha costado un año encontrar piso no es porque haya tenido mala suerte o porque la cosa esté mal, sino porque es inmigrante, y que lo que le ha ocurrido es común al resto de personas con su color de piel", añade Ridruejo.
A la activista le preocupa que estas discriminaciones son tan habituales que las personas migrantes no las denuncian. A pesar de que en conversaciones informales todas las personas que se acercan a la organización confiesan haber vivido experiencias negativas tanto en inmobiliarias como llamando a anuncios de particulares, en 2011 SOS Racismo sólo ha recibido una queja por discriminación en el acceso a la vivienda.
El objetivo de la acción del viernes es dejar claro a inmobiliarias, propietarios de pisos, y a la sociedad en general que denegar una prestación profesional a una persona por su color de piel, su etnia o su religión es un delito. "Así lo recoge el Código Penal, pero hasta el momento este tipo de racismo no se ha llevado a juicio, porque hay un cierto vacío legal; resulta difícil dirimir responsabilidades", apunta Ridruejo. En principio, los propietarios no pueden establecer criterios racistas a la hora de contratar un servicio, y la inmobiliaria no puede aceptar esos criterios. Pero las agencias se escudan en que están atendiendo a los intereses de sus clientes.
Cuando a Sambe le propusieron participar en la acción antirracista,expresó sus dudas sobre si se puede cuestionar a una empresa porque atienda las exigencias de su clientela. "Esta tarde he cambiado de idea", concluía el viernes, "porque no se trata de un caso, sino algo que se repite todo el rato". "Me he dado cuenta de que las inmobiliarias también son responsables, que tienen que tratar a todo el mundo igual, que no pueden aceptar que alguien pueda alquilar a quien le dé la gana". "Se trata de un problema estructural: toda la sociedad es responsable de que se permita esta discrimianción sistemática", añade Ramírez de Olano.
CEAR Euskadi y SOS Racismo-Bizkaia están elaborando un informe en el que analizarán la información recabada el viernes, realizarán una serie de recomendaciones de buenas prácticas para la no discriminación en el sector inmobiliario y explicarán los pasos que debe seguir una persona que tope con este tipo de racismo. Ridruejo anima en todo caso a que se denuncien estas situaciones tanto en organizaciones antirracistas como en las oficinas de consumo(pidiendo en la inmobiliaria hojas de reclamaciones). "Es importante, para que las personas inmigrantes no incorporen la discriminación en su vida como algo normal a lo que tienen que acostumbrarse".

SIN VIVIENDA NO HAY PAPELES

SOS Racismo-Bizkaia publicó en 2008 un informe sobre la discriminación racista en el acceso a la vivienda. El estudio incluyó la realización de una simulación de búsqueda de vivienda: personas con diferentes acentos llamaban a los mismos anuncios de alquiler puestos por particulares. El resultado fue abrumador: el 63% de propietarios alquilaban el piso a la persona autóctona pero no a la que tenía acento extranjero. En ese informe, SOS Racismo constató además que en la mitad de los casos a las personas inmigrantes se les imponían condiciones más duras, como exigirles contrato, aval bancario o más meses de fianza.
Acceder a una vivienda es un derecho básico que asiste a toda persona. Sin embargo, en el caso de las personas inmigrantes, la Ley de Extranjería hace que sea especialmente importante tener un techo en el que poder vivir. Sin casa, la persona inmigrante no tiene dónde empadronarse. Y sin estar empadronada, no puede ni solicitar el permiso de residencia (se exige demostrar tres años de empadronamiento para regularizarse por la vía del arraigo social, la más habitual), ni renovarlo. Además, durante ese periodo de al menos tres años que la Ley de Extranjería obliga a las personas inmigrantes a vivir en situación irregular, el empadronamiento es la única puerta a derechos sociales básicos, como la educación, la tarjeta sanitaria, o la posibilidad de pedir ayudas sociales. También se exige tener una vivienda para poder reagrupar a familiares. Por último, todos estos obstáculos abocan a las personas inmigrantes a situaciones de hacinamiento y exclusión social. El racismo institucional y el racismo social se realimentan, dado que los propietarios que sólo alquilan a nacionales se escudan en asociar inmigración con hacinamiento y exclusión social, pero es la discriminación la que aboca a la marginalidad.
Ridruejo recuerda que no sólo las personas inmigrantes sufren el racismo, sino que aquellas cuya piel no sea blanca se exponen a la discriminación y a ser percibidas y tratadas como extranjeras, aunque hayan nacido en España. "¿Cuántos años tienen que vivir alguien como ciudadano de segunda hasta que pueda llevar una vida normal?", se pregunta.


viernes, 4 de noviembre de 2011

Unicef alerta de que hijos de inmigrantes en España pasan hambre


Un estudio realizado con la Fundación Pere Tarrés señala que las dificultades para empadronarse repercuten en el acceso de los menores a servicios básicos como la sanidad

EFE - Barcelona - 14/10/2011
Responsables de Unicef y de la Fundación Pere Tarrés de Barcelona han alertado hoy de algunas situaciones extremas de niños de origen extranjero en España, que van a la escuela sin desayunar o sin ducharse porque no tienen agua en casa, en un estudio realizado conjuntamente que ha sido presentado hoy en Barcelona por sus autoras, Violeta Quiroga y Ariadna Alonso, de la Fundación Pere Tarrés, en un acto en el que también han participado el presidente de Unicef en Cataluña, Pau Giménez-Salinas, y el director de la citada Fundación, Josep Oriol Pujol.
Abriendo ventanas: infancia, adolescencia y familias inmigradas en situaciones de riesgosocial es el título del estudio, que constata que una parte de los niños de familias inmigrantes que viven en España tienen dificultades para acceder a derechos fundamentales como la alimentación, la educación y la salud.
Para la redacción del documento han entrevistado a 106 profesionales que trabajan con el colectivo de hijos de inmigrantes y a ocho menores de nacionalidad extranjera. El año 2009, había en España 971.479 menores que tenían nacionalidad extranjera, lo que supone el 12 % de la población menor de 18 años, concentrados en Cataluña (21 %), Madrid (18 %), Comunidad Valenciana (14%) y Andalucía (12%).
Violeta Quiroga ha puesto de manifiesto durante la presentación las dificultades a la hora de empadronar a los niños a causa de los requerimientos de los ayuntamientos, a circunstancias familiares por la alta movilidad de las familias, principalmente, y a la imposibilidad de empadronar a algunos menores acogidos en centros de protección por no disponer del documento de identificación con una fotografía. Esta situación repercute en el acceso de estos menores a servicios básicos como la sanidad y, de hecho, Quiroga ha afirmado que han detectado casos de retirada de tarjetas sanitarias por falta de documentación de forma arbitraria, por parte de algún funcionario municipal.
Los expertos destacan que los cambios continuos de programas de enseñanza y la incomprensión entre las familias y las escuelas representan un escollo para la formación de los niños, unos problemas que se ven agravados por el conocimiento a veces insuficiente de la lengua.
El documento plantea 25 buenas prácticas que pueden ayudar a corregir algunas deficiencias detectadas, como la formación sobre circuitos y funcionamiento de la escuela para las familias inmigrantes, por ejemplo. La directora de Unicef en España, Paloma Escudero, ha considerado que el libro elaborado conjuntamente con la Fundación Pere Tarrés describe situaciones de riesgo social y vulnerabilidad pero hay que tener en cuenta que una gran mayoría de los hijos de familias inmigrantes presentan estos problemas. "Debemos hacer pedagogía a nuestros políticos" para que adopten en sus agendas la importancia de la pobreza infantil, como ya ha sucedido con la atención a la problemática concreta de la mujer o la tercera edad.

sábado, 8 de octubre de 2011

La rebelión de los negromauritanos


No tienen tanto glamour mediático como las revueltas de la primavera árabe ni suscitan el mismo interés que los indignados de Madrid o Nueva York. Sin embargo, los negros de Mauritania también se han echado a las calles para protestar, en este caso, por el último episodio de lo que consideran una larga historia de racismo y discriminación protagonizada por el grupo étnico dominante, los maures. De momento, ya hay un joven fallecido, decenas de detenidos y una tensión creciente que ha alcanzado, desde el Sur, a la capital, Nouakchott.
La historia de estos incidentes comienza en diciembre de 2010, cuando el gobierno aprueba un Código Civil que incluye la puesta en marcha de un nuevo sistema de identificación de los mauritanos. Con esta nueva legislación, el Ejecutivo del presidente Mohamed Ould Abdel Aziz se lanza a la elaboración de un nuevo censo poblacional. Y aquí surge el problema. Los negromauritanos consideran que este nuevo padrón es, en realidad, una manera de arrebatarles su nacionalidad y despojarlos de sus derechos.
Para la elaboración del censo, los funcionarios piden a los negros que se expresen en hassanía, que no es su lengua, o que reciten una parte del Corán, en árabe. También les reclaman, para probar su “mauritaniedad”, partidas de nacimiento o defunción de sus padres, papeles muy difíciles de conseguir en según qué zonas del país, y si resulta que tus padres proceden de Senegal o Malí, países vecinos de donde proceden muchos de los mauritanos negros, quedas excluido del censo.
Mientras para el Gobierno este nuevo censo es una necesidad de contar con un registro fiable y moderno de los habitantes del país, para los negromauritanos se trata de una “deportación administrativa encubierta” de los negros. Esto es lo que opina Samba Dia, presidente de la Asociación Sociocultural de Inmigrantes Mauritanos en Canarias. “Para los moros, los negros somos gente problemática porque reclamamos nuestros derechos. Y por eso nos dicen que no somos mauritanos, sino senegaleses o malíes. En realidad, quieren negar nuestra nacionalidad”, explica.
Por ello ha surgido un movimiento para hacer frente a este censo con el significativo nombre de “No toques mi nacionalidad” que ha liderado las protestas de los últimos días. Desde el sábado 24 de septiembre, las principales localidades del sur del país han sido escenarios de manifestaciones que, en la mayor parte de los casos, han sido violentamente reprimidas por la Policía.
Lo peor vino el día 27 de septiembre en Maghama, cuando un joven de solo 19 años llamado Lamine Magane moría a consecuencia de un disparo efectuado por la policía y otros nueve jóvenes resultaban heridos. A partir de ahí, la indignación dio paso a la violencia. En los días posteriores, una protesta en Kaedi, capital de la región sureña, acabó el saqueo de comercios y quema de viviendas. Y poco después, el 29 de septiembre, los incidentes se reprodujeron en la capital del país, Nouakchott, concretamente en el barrio de Medina III.
Mauritania es un país multiétnico de tres millones de habitantes en el que conviven maures blancos y negros con negroafricanos de distintos grupos étnicos: soninkés, fulani, wolof, malinkés, etcétera. Sin embargo, desde su independencia siempre han sido los maures blancos quienes han dominado las instituciones del Estado y los resortes del poder. De hecho, algunas organizaciones de Derechos Humanos consideran que en Mauritania aún se practica una forma de esclavitud encubierta, formalmente prohibida por la legislación.
El punto más álgido de esta tensión étnica, hasta ahora, había tenido lugar entre 1989 y 1991, cuando decenas de miles de negromauritanos tuvieron que huir o fueron directamente expulsados del país, refugiándose en las vecinas Senegal y Malí tras el estallido de graves incidentes en la frontera mauritano-senegalesa que se extendieron a ambas capitales y que provocaron la muerte de unas 200 personas y la ruptura de relaciones entre ambos países, relaciones que se restablecieron en 1992.
Sin embargo, las autoridades están realmente preocupadas con los sucesos de los últimos días. Manifestaciones de apoyo a los negromauritanos se están viviendo en ciudades como París y Dakar y numerosos partidos y movimientos sociales del país apoyan estas protestas, desde las Fuerzas de Liberación Africanas de Mauritania (FLAM) hasta el IRA (Iniciativa para el Resurgimiento del Movimiento Abolicionista en Mauritania).
Además, la detención de una veintena de senegaleses tras los incidentes vividos en Nouakchott la pasada semana y cuyo paradero se desconoce en la actualidad, amenaza con volver a subir el diapasón de la tensión con Dakar, unas relaciones ya bastante deterioradas por incidentes vividos en su frontera en las últimas semanas.

Autor: José Naranjo.
Fuentes: GuinGuinBali